La lucha por el Banco Central de la República Argentina


“Denme el control del suministro de dinero de una nación, y no me interesa quien haga sus leyes”
M.A. Rothschild
Más allá de las formas y ribetes que adquiere el hecho del pedido de renuncia del presidente del Banco Central, Martín Redrado, y su resistencia a dejar el cargo, y las discusiones formales e institucionales acerca de la conformación del Fondo del Bicentenario, lo que está en juego es el control del Banco Central de la República Argentina por parte de los distintos proyectos estratégicos en pugna que configuran el drama de nuestro presente y de nuestra historia.
La creación de un Banco Central independiente y autónomo de las políticas de gobierno, controlado por los pulpos financieros transnacionales a través de sus cuadros (léase Martín Redrado) formados en sus universidades (Harvard, etc.) y en sus organismos financieros (Director Gerente de Security Pacific Bank; Salomon Brothers), es una de las formas institucionales claves que adquiere el control global del dinero y del sistema financiero global para apropiarse de la riqueza producida por los pueblos. Un Banco Central por país y un Banco Central Global que es el Banco de Descuentos Internacionales de Basilea. A esto le sigue un conjunto de instituciones globales de control, coerción, reglamentació n e instrumentació n de las políticas neoliberales cuyas máximas expresiones son el FMI y el Banco Mundial.
Dos instrumentos legales cristalizaron en Argentina el cambio de correlación de fuerzas a favor del poder financiero transnacional, con preponderancia de las redes angloamericanas, y sellaron el triunfo de dicha estrategia: la Ley de entidades Financieras sancionada en la dictadura neoliberal del 76’ y la Carta Orgánica del Banco Central creada en los 90’ bajo el menemismo, con la conducción arquitectónica de Domingo Cavallo, mediante la cual se planteó como objetivo del Banco Central solamente el sostenimiento del valor de la moneda quitando a la entidad el compromiso con el empleo, el desarrollo nacional y el crecimiento económico. Con estos dos instrumentos legales se formalizó el control del sistema financiero argentino por parte del bloque de poder financiero-primario exportador, con la consecuente destrucción de las fuerzas productivas nacionales y el pasaje de de la pobreza del 5% del total de la población (1974) a casi el 60% (2002) y de la desocupación de un 3% (1974) al 28% (2002) llegando al 50% si se le agrega la subocupación.
La creación del Fondo del Bicentenario por parte del ejecutivo nacional para usar parte de las reservas acumuladas fue lo que medió para que estallara el enfrentamiento por el control del Banco Central. La aparente contradicción de que dicho fondo se utilice para pagar deuda o para garantizar la misma con el fin de obtener tasas más bajas y, por otro lado, que los mismos tenedores de la deuda (las redes financieras y sus instrumentos: fondos de inversión, bancos, aseguradoras, etc.) así como sus representantes y el conjunto de fuerzas del proyecto estratégico colonial financiero-primario -exportador (de derecha, centro, centro-izquierda, izquierda, más arriba o más abajo, concientes o funcionales, pertenecientes a una u otra fracción, pero todas parte del régimen y consecuentes con sus 200 años de historia) otorga un manto de oscuridad a la situación.
La pregunta es, ¿Por qué esta aparente ‘tibia’ medida provoca tal reacción de escala internacional?
Parte de la explicación podemos encontrarla mucho antes desde los propios órganos del globalismo financiero con el pago de la deuda al FMI, que deja manifiestamente ridiculizada la incapacidad intrínseca de algunos sectores pretendidamente populares para comprender la realidad sobre la cual intervienen y, por lo tanto, interviniendo mal, en contra de los intereses del pueblo. El periódico The New York Times es muy claro con respecto a este hecho: “...el pago de 9.800 millones de dólares es un hecho simbólico importante y una señal más de que el presidente Néstor Kirchner parece estar concentrando más poder en sus manos e inclinando el gobierno hacia la izquierda. Desde una victoria electoral en octubre, Kirchner avanzó para establecer una alianza con el líder populista de Venezuela, Hugo Chávez, y para extender el control estatal en la economía, el poder judicial y los medios de comunicación ... se asoma la amenaza antiinflacionaria y Kirchner respondió de una manera estatista, intentando imponer controles de precios a ciertos productos esenciales… Chávez ya compró más de 1.000 millones de dólares en bonos y podría comprar otros 2.000 millones más. Eso, más las fuertes exportaciones, le dieron a Kirchner el margen que necesita para cancelar las obligaciones con el FMI y postergar futuras negociaciones sobres cuestiones como política monetaria y tarifas de servicios públicos. (citado por el diario Clarín, 4 de enero de 2006).
Como claramente lo observa el propio periódico de Nueva York, el pago de la deuda al FMI, que fue coordinado regionalmente con Brasil y Venezuela, significó un “giro a la izquierda”, un cambio drástico en la política regional para avanzar en el control de la economía por parte del estado en detrimento del “mercado” (léase del capital concentrado conducido por los grandes jugadores mundiales). Es decir, un avance de la autonomía relativa nacional-regional para desarrollar un proyecto propio de industrializació n y valor agregado o, por lo menos, para cercenar el poder del bloque neoliberal. Obviamente, existía y existe otro escenario posible que es el no pago de la deuda externa por ser una herramienta de saqueo de los pueblos impuesta a partir de la dictadura con la estatización de la deuda privada y la imposición de deuda a las empresas públicas para luego ser privatizadas a precio vil. Siempre existe en términos abstractos un escenario más progresivo, un escenario puro e ideal. Sin embargo, existe una correlación de fuerzas concreta, existen otros que tienen otros objetivos y fuerza para llevarlos adelante y bloquear las estrategias que afectan sus intereses; y, por otro lado, aunque fuera posible llevar adelante la medida máxima del no pago del 100% de la deuda no por ello hay que dejar de observar el significado concreto de un hecho a la luz del enfrentamiento del conjunto de los intereses en pugna. Parafraseando: ‘un paso adelante del movimiento vale más que mil gramos de teorías y proclamas’.
Será un ex director del FMI para el hemisferio occidental, el argentino Claudio Loser (formado en la Universidad de Chicago y el argentino que más alto llegó en el Fondo Monetario Internacional) , quien desde la vereda de enfrente ponga claridad sobre el asunto del Banco Central y el Fondo del Bicentenario: “‘Mi interpretació n y de otros es que el gobierno quería tener más recursos para gastar internamente ya que el presupuesto tenía las partidas’ previstas para la cancelación de vencimientos de deuda de 2010” (El Cronista Comercial, 16 de enero de 2010).
Tal cual lo señala y reprueba Claudio Loser, la medida del gobierno significa, en primer lugar, mayor inversión pública con lo cual se fortalece el mercado interno y se motoriza la economía en un escenario de crisis internacional que constituye una oportunidad para los países dependientes o semi-coloniales para desarrollar sus propios objetivos nacionales. Ante la posibilidad de pagar deuda con reservas o garantizarla para bajar la tasa de interés que se debe pagar por el préstamo, quedan liberados recursos del presupuesto para destinarlos al mercado interno a través de la inversión pública, que los neoliberales denominan “gasto público” como forma simbólica en su lucha para deslegitimar y propiciar la destrucción de lo público-estatal- nacional- regional.
Por ello el diario Londinense Financial Times, principal órgano financiero global angloamericano, advierte sobre la cuestión: “El sumario despido del presidente del Banco Central de la Argentina , Martín Redrado, por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es una señal más de que dicho potencialmente próspero país está siendo conducido en círculos por el filoso timón del populismo peronista.” (Financial Times, 10 de enero de 2010). Dicha editorial observa como populista el destinar fondos para el mercado interno y la inversión pública, en vez de guardar dichas reservas para proteger el sistema financiero hecho a su imagen y semejanza, que en algún momento derramará prosperidad más allá de los bolsillos de un puñado de empresas. Es decir, las reservas tienen que estar, por ejemplo, para fugar capital con total tranquilidad como hicieron los últimos dos años con cifras exorbitantes y no para invertir internamente ya que ello es populista y afecta la prosperidad del país –o mejor dicho su prosperidad.
En segundo lugar, la creación del fondo significa saltear el ahogo financiero externo, establecido tácitamente a través de las tasas usurarias del 15%, establecidas a partir del “riesgo país” (que para los países semi-coloniales o dependientes mide el grado de acercamiento o alejamiento con respecto a los grandes intereses financieros en general y con respecto al JP Morgan en particular), que actúa como forma de apriete para que la Argentina se discipline a las reglas impuestas por los pulpos financieros mundiales, esto es, según el decálogo establecido: achicamiento de la inversión pública (salud, educación, trabajo, infraestructura, etc.= “gasto” público), suba de las tarifas de los servicios públicos, no intervención del estado en la economía (control de precios, retenciones a las exportaciones, estatizaciones, inversiones, etc.) salvo para defender los intereses del capital concentrado, imposición de las reglas de juego pretendidas por los inversores extranjeros que se denomina “seguridad jurídica”, etc.
En tercer lugar, significa mermar la autarquía e independencia del Banco Central respecto de los intereses nacionales y, por lo tanto, mermar su heteronomía y dependencia con respecto al capital financiero, especialmente a las redes angloamericanas transnacionales, de las cuales Martín Redrado (presidente del Banco Central, proveniente del Cavallismo, graduado en Harvard y ligado a Alberto Fernández) es su fiel representante. Este punto es central ya que hace al problema estratégico, al fondo de la cuestión. Por ello, la primer acción de Redrado, junto con los distintos actores del bloque agro-mediático- financiero, fue obstaculizar la conformación del Fondo del Bicentenario. Y, ante el pedido de renuncia por parte del gobierno, atrincherarse en su cargo mediante las formas institucionales como fiel guardián de la “independencia” del Banco Central o, desde el otro lado del mostrador, de la dependencia del Banco Central con respecto al bloque de poder establecido a partir de la dictadura del 76’ y consolidado en los 90’ después de terminar de destruir al pueblo mediante la Guerra de Malvinas y el Golpe Hiperinflacionario del 88’- 89’ .
Con la conducción de Redrado en el Banco Central se garantizó la fuga del país de 37.178 millones de dólares entre 2008 y 2009, seis veces lo que significaría el fondo del bicentenario. Evidentemente, en ese momento no le interesó demasiado cuidar el dinero de los argentinos sino que por el contrario, en plena crisis internacional, avaló en la práctica, esgrimiendo su autonomía e independencia del gobierno, una impresionante fuga de capitales que representan aproximadamente un 10% del PBI. Es decir, como garante del poder financiero, formado en las redes que tienen al Citigroup como vértice (la fracción de capital más golpeada con la crisis financiera ya que al Lehman Brothers se lo tiraron sobre sus espaldas) garantizó que dispongan libremente de la riqueza argentina en un contexto en dónde más había que protegerla. El decidió, fiel a sus intereses, proteger al poder financiero en detrimento de los intereses nacionales. Poco creíble su actual defensa acérrima de los “ahorros de los argentinos” y demás arengas en defensa de los intereses nacionales.
Redrado, sabiendo que su salida del Banco Central es cuestión de tiempo ya que la comisión que se conforma en el congreso para evaluar su destitución es sólo consultiva, logra producir elementos para orquestar una “crisis institucional” mediante la amplificación mediática y la puesta en funcionamiento de los resortes de poder de la restauración conservadora, además de que se posiciona como posible candidato a Ministro de Economía de cara al 2011 (o antes) si logran su cometido de derribar al gobierno; posibilidad “diagnosticada” por el semanario financiero británico The Economist (diciembre de 2009), propiedad de Rothschild-Financia l Times (aquí Cronista Comercial, propiedad práctica aunque no teórica de De Narváez).
En realidad, la llamada “crisis institucional” no es más que otro momento superior de la crisis orgánica de la Argentina producto de la lucha por la hegemonía entre proyectos estratégicos. La institucionalidad, cristalizació n de una correlación de fuerzas, institucionalizació n de los intereses dominantes en el estado, es lo que está en crisis desde la propia crisis de la convertibilidad que era el manto jurídico a partir del cual se consolidó el bloque de poder neoliberal en los 90’ . Cada medida transformadora, cada reforma que implique un cambio de orden, una nueva correlación de fuerzas, un cambio que no puede ser absorbido por el sistema neoliberal, pone en crisis la institucionalidad emanada del mismo. El enfrentamiento entre poderes del estado y la lucha con la utilización de instrumentos institucionales no refleja otra cosa que el enfrentamiento entre proyectos en el estado de correlaciones de fuerzas en nuestro territorio nacional-latinoamer icano que se expresa incluso como contradicciones al interior del propio gobierno, producto de que la crisis orgánica de la Argentina , en el marco de la crisis global, barrió con los partidos políticos que organizaban a la sociedad y que pasaron a organizar –una vez destruidos y cooptados- el régimen de dominio de saqueo del pueblo y la desorganizació n del pueblo. Pero la escala de la crisis orgánica, que aquí se desarrolla en todo su esplendor y en plena superficie, es parte de la crisis orgánica de Nuestra América que se debate entre lo nuevo –el proyecto nacional, popular y latinoamericano- y la restauración de los viejo –el proyecto financiero primario exportador (neoliberalismo en términos generales)- , y es parte de la crisis internacional que no es otra cosa que la lucha por el establecimiento de un Nuevo Orden Mundial. Incluso Chile, país exaltado como modelo por las distintas fracciones neoliberales, entró en crisis con su modelo de progresismo financiero global-neoliberal, señalando que no existe posibilidad del híbrido neoliberalismo socialdemócrata (aquí ya estalló con la caída de De la Rúa , quien fue su estandarte), de un rostro progresista manteniendo la estructura excluyente, la fragmentación social, la desigualdad y el conjunto de los derechos humanos-sociales básicos privatizados.
Las llamadas “traiciones”, “golpes institucionales”, “movidas destituyentes” al interior del palacio protagonizadas por supuestos representantes del propio “gobierno”, que cambian su postura de la noche a la mañana, en realidad no expresan otra cosa que los tornillos que se aflojan a medida que se sumerge el submarino. Es decir, a medida que se profundiza el proceso de transformació n, a medida de que en la resultante del gobierno –el poder ejecutivo- se producen cambios y reformas que rebasan los niveles de tolerancia de las estructuras de poder del régimen de dominio tradicional de la Argentina y sobrepasan los límites impuestos por los distintos intereses del bloque político-mediá tico financiero-primario -exportador porque producen transformaciones que instituyen los intereses del bloque nacional-popular de desarrollo industrial autónomo sostenido por el Estado, la producción y el Trabajo; a medida que se dan esos pasos, aunque fueran pequeños pasos, aunque a veces desde el campo del pueblo parezcan medidas tibias, los representantes de los intereses neoliberales, de sus distintas fracciones y expresiones políticas, de aquellas más débiles que incluso hasta ayer acompañaban -en función de sus intereses- el proceso histórico (cómo los grupos económicos locales), necesariamente se pasan “del otro lado”. En realidad no se pasan a ningún lado, siempre estuvieron allí, simplemente el tren siguió andando y ya no podían ir hacia la siguiente estación, se lo impide su lugar en el drama de la historia, en la estructura político-social, sus intereses concretos-materiale s y su formación cultural.
Tanto Redrado-Citigroup- Clarin-Cavallo en la pelea por la política del Banco Central, como Cobos-AlbertoFerná ndez-Clarí n-Cargill- Citigroup con la 125 en 2008, o el Duhaldismo y el Vaticano en la discusión de la profundizació n del bloque suramericano- popular, la pelea contra el ALCA, la redistribució n del ingreso con el restablecimiento de las paritarias y la presencia pública-estatal en la economía en 2005, ante ciertas medidas que afectan profundamente sus intereses estratégicos deben pasarse plenamente a la oposición política, utilizando incluso sus cuadros al interior del sistema institucional y que forman parte del “gobierno”.
La recuperación del Banco para los intereses nacionales
La respuesta institucional del gobierno al interior del Banco Central quitando la suma del poder a su presidente y volviendo el control del banco al directorio, es una medida central que trasciende incluso la coyuntura de la pelea con Redrado. Al haber delegado los poderes, el presidente del Banco Central poseía el control absoluto de la entidad. Si bien debía disciplinarse a la correlación de fuerzas y a las negociaciones con el gobierno, el margen de maniobra del presidente del Banco Central seguía siendo muy grande como para preservar la institucionalidad neoliberal y garantizar el control del sistema financiero argentina por parte de los Monopolios Financieros Transnacionales, Multinacionales y Regionales. Al haber 7 de los 10 directores del banco comprometidos o, por lo menos, cercanos a la idea y a los intereses que pretenden recuperar el Banco Central como herramienta de desarrollo nacional se da un paso concreto en el cambio de direccionamiento de la entidad.
Si esta ecuación se mantiene, con la política del Banco Central decidida por el directorio, incluso el otorgamiento de la presidencia a otro de los principales cuadros locales de los intereses financieros transnacionales, como lo es Mario Blejer, no mermaría el paso adelante que se ha dado.
Sin embargo, es solamente mediante la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, la sanción de una nueva ley de entidades financieras y la conformación del Banco del Sur junto con el establecimiento de la moneda común del Sur –el Sucre- y el desarrollo de un Fondo Soberano del Sur, que se puede retomar el control del Sistema Financiero nacional-latinoamer icano, para que el sistema financiero deje de ser la herramienta central de despojo de los Argentinos y Latinoamericanos, desde el cual se subordinan-controla n el conjunto de actividades productivas para apropiarse de la riqueza producida por los pueblos.
No es casualidad que el gobierno de Venezuela, el 11 de enero de 2010, tomara la medida de utilizar las reservas para crear un fondo de desarrollo, en línea con la estrategia de la Argentina. Venezuela posee 35 mil millones de dólares de reservas y se consideran 28 mil millones el nivel a partir del cual se considera de libre disponibilidad (En argentina hay 47mil millones y 30mil millones sería el limite de libre disponibilidad) por lo cual va a destinar los 7mil millones de diferencia para la creación de dicho fondo. Es decir, se trata de una misma estrategia suramericana en línea para la creación del Banco del Sur, la moneda del Sur y Fondo del Sur para lo cual es imprescindible recuperar el control soberano del Banco Central y de las reservas.
Es importante entender, para no caer en proposiciones abstractas y voluntaristas, que la única posibilidad de tener la suficiente masa crítica de poder para recuperar el sistema financiero y el control soberano de la moneda, así como también para cesar el pago de la deuda e iniciar su revisión, es mediante la integración Suramericana y la conformación del Banco del Sur junto, la moneda del Sur y el Fondo del Sur.
La importancia del Fondo del Sur, en la triada de instrumentos, es central ya que constituye el instrumento económico estratégico desde el cual desarrollar las fuerzas productivas endógenas, en una escala regional y con conocimiento estratégico propio. Sumando además, su capacidad flexible de desplazamiento rápido para desarticular diferentes modos subterráneos de ataques financieros destituyentes. Bajo las formas actuales de producción, junto con la banca como instrumento formal del desarrollo de las finanzas se desarrollan, por debajo de la superficie y como unidad económica central, los fondos de inversión, los cuales constituyen un sofisticado instrumento de inteligencia- inversión que maneja una enorme masa de dinero invertida en acciones, bonos, etc., y a partir del cual se controlan los directorios de bancos y corporaciones tecnológicas, automovilísticas, energéticas, mediáticas, comunicacionales, agrícolas, educativas (y de todo tipo). Es decir, se desarrolla la red financiera transnacional, en donde los bancos constituyen parte de la gerencia estratégica y los fondo de inversión son el dispositivo central de una red hiper-diversificada , con un máximo de anonimato y “clandestinidad”, donde se concentra la capacidad estratégica de operar globalmente controlando (y disputando el control) de las principales corporaciones multinacionales, que a su vez controlan hacia abajo a su red de proveedoras y tercerizadas.
Por ello en el escenario actual el conjunto de países-actores- territorios subordinados desarrollan estatalmente los fondos soberanos de inversión para contar con una herramienta económica (nutrida por lo general de las rentas producidas por la exportación de materias primas) que le de la fuerza necesaria, con la escala suficiente y la concentración de medios adecuada, para tener una relativa independencia en el escenario global. Este es el caso de China, Rusia e Irán (e incluso Francia) aunque no hay que confundir con otros fondos de países más bien cercanos a los poderes financieros globales, como en el caso de los Emiratos Árabes Unidos. Estos fondos soberanos constituyen una herramienta de poder con el cual avanzar en términos públicos-estatales sobre el control de la economía, enfrentándose al control capilar que las redes financieras mantienen sobre el conjunto de la producción, controlando los nodos centrales del proceso de generación de riqueza. Obviamente, la escala de los fondos soberanos, incluso de China, no llegan a compararse con la inmensidad de la escala de los fondos financieros transnacionales angloamericanos (y otros de menor escala como los japonenses y franco-germanos) . Un fondo como el State Street Corp, fundado en Boston en 1832 y ligado al Citigroup (mayor accionista de dicho banco antes de la debacle financiera), tiene bajo custodia 17,9 billones de dólares (superando el PBI anual de los EEUU) y posee bajo administració n 1,7 billones de dólares (aproximadamente 5 veces el PBI anual de argentina), dinero con el cual posee porcentajes de cientos de empresas multinacionales, a través de los cuales es parte de su directorio.
Desarrollar una escala regional y pensarnos en términos de nación latinoamericana- iberoamericana es la única forma de:
- tener la fuerza para imposibilitar las movidas hiperinflacionarias y las corridas financieras que repetidamente los dueños internacionales del dinero lanzan a aquellos que pretenden huir de sus garras;
- tener la escala suficiente para repatriar las Reservas (que son nuestras pero están afuera financiando, por ejemplo, la capitalizació n del sistema financiero global para rescatarlo después del desfalco);
- romper con la dependencia del Central al Banco de Descuentos de Basilea y que pase a depender de Banco Propio;
- establecer un Fondo de Inversión del Sur para el Desarrollo;
- controlar soberanamente la moneda (que como equivalente general es ante todo una correlación de fuerzas, por lo cual se entiende que EEUU tenga una emisión monetaria del 340% del PBI, sin ningún respaldo en Reserva y nosotros tengamos una emisión del 16% de nuestro PBI), para que la moneda sirva como instrumento de desarrollo y no como instrumento de estrangulamiento económico y despojo mediante la subemisión monetaria (ver Si el Banco Central fuera nuestro todos los argentinos seríamos ricos, Walter A. Moore, 2-11-09);
- modificar la carta orgánica del Central para que no sólo proteja el valor de la moneda sino que también tenga como objetivos el crecimiento, el pleno empleo, el desarrollo y la distribución de la riqueza.
En Resumen, con el desarrollo y la expansión de las redes financieras transnacionales, al comando del bloque de poder angloamericano, el orden institucional que comenzó a configurarse es el del Estado Global, siendo la crisis actual parte de esa transición. El imperio global del dinero, o la forma imperialista más avanzada del capitalismo financiero transnacional, buscó institucionalizar como núcleo central de su dominio, el control del dinero y el control del sistema financiero mundial. En tanto la forma de capital dominante es el capital financiero, específicamente en su forma transnacional en la escala actual, dicho control permite configurar el mundo a su imagen y semejanza, desarrollar su poder transnacional, subordinar a los pueblos del orbe, como así también a bloques de poder y formas de capital más débiles.
Como ya lo dijo con claridad el famoso banquero M.A. Rothschild “Denme el control del suministro de dinero de una nación, y no me interesa quien haga sus leyes”. Eso es lo que está en juego en la Argentina y Latinoamericana, y no si el decreto del ejecutivo es correcto o no, si se dieron los pasos necesarios o no y si se respetó la forma de destitución del presidente del Banco Central. Sobre esta superficie acontece una batalla de escala global, para la cual es necesario comprender profundamente que la nación será latinoamericana o la nación nunca será.
Autores: Gabriel Merino y Walter Formento
CIEPE, enero de 2010

¿Por qué vienen por Nosotros?

¿Por qué vienen por Nosotros?
Autores: Walter Formento y Gabriel Merino[i]
CIEPE, septiembre de 2009
La paz regional amenazada
Cierto clima de “enrarecimiento” político regional se profundiza en indo-hispano- afro-latino América o, como sintetizara Martí, en Nuestra América: La nación multicultural que re-emerge y se manifiesta como identidad del proyecto estratégico de los pueblos, en medio de la crisis internacional que indica la profunda lucha que existe por establecer el Nuevo Orden Global.
En primer lugar, luego de 58 años (es decir, luego del otro gran momento histórico de enfrentamiento mundial 1939-50) en el año 2008 se vuelve a desplegar la Cuarta Flota de la Marina de los EEUU para patrullar los países de América Latina, especialmente el Atlántico Sur con base de apoyo en el Pacífico Sur. De hecho, una de las condiciones de Washington para aprobar el Tratado de Libre Comercio en Perú fue la sanción de una ley que habilitara a dicha flota a usar los puertos peruanos, haciendo de los mismos la plataforma necesaria sobre el Pacífico para operar en los territorios Suramericanos. Esta reactivación de la IV Flota se dio semanas después del conflicto regional por el bombardeo de fuerzas colombianas y norteamericanas sobre un campamento de las FARC violando soberanía ecuatoriana e involucrando al gobierno ecuatoriano. También coincidió con el proceso de conformación, y finalización de los detalles de funcionamiento, del Consejo de Defensa del Sur, que significa un salto hacia la constitución de un bloque regional suramericano independiente y soberano.
En segundo lugar, el golpe en Honduras, que guarda relación en términos específicos con: “la decisión del gobierno de Manuel Zelaya de elevar los salarios, incorporar a las mujeres al seguro social obligatorio, combatir a los monopolios petroleros y la voluntad de importar medicamentos genéricos desde Cuba, fueron cosechando poderosos enemigos en su contra. Sin embargo, la paciencia de los golpistas se vio definitivamente colmada con la propuesta de reforma de la ley minera” que afectaba fuertemente los intereses de las empresas Goldcorp y Yamana Gold (Página12 02-08-09 Basualdo/Manzanelli ) y con la propuesta del cierre de la Base Estadounidense de Palmerola. Honduras es el punto más débil en Centroamérica y el Caribe en el desarrollo del proyecto estratégico nacional, popular y latinoamericano. Además, constituye una importante plataforma desde donde atacar al núcleo fuerte centroamericano que es Nicaragua. El golpe es propiciado por el Ministerio de Defensa de EEUU comandado por el republicano y referente del Pentágono, Robert Gates; por la cúpula de la Iglesia Católica Hondureña; y por las cámaras empresariales más importantes de dicho país, ligadas casi todas a la exportación y en su mayor parte extranjeras. Es este mismo bloque de fuerzas y entramado de intereses, junto con los multi-medios de formación de opinión que les pertenecen, que está jugando fuertemente en los distintos países de la región bajo las diferentes modalidades de la guerra de baja intensidad o “soft power”.
En tercer lugar, la intensión de instalar siete bases militares en Colombia, fortaleciendo la principal plataforma del Pentágono en Suramérica para intervenir y quebrar la posibilidad de desarrollo de un bloque de poder suramericano autónomo. Sur-américa contiene objetivamente la masa crítica de poder para posicionarse como polo de poder soberano de desarrollo del proyecto estratégico Estado, Producción y Trabajo, es decir, de desarrollo endógeno de las fuerzas productivas; única salida para los pueblos y desde los pueblos.
En cuarto lugar, así como ocurrió en Honduras, el creciente “involucramiento” de la cúpula de la Iglesia Católica de Latinoamérica en los “nuevos procesos” de Golpe de Estado, “desestabilizació n” institucional y/o desgaste a todos los gobiernos regionales que, más allá de sus contradicciones, debilidades y situaciones particulares, expresen en alguna medida (o en toda) los intereses nacionales, populares y latinoamericanos. Lo cual profundiza la crisis al interior de la Iglesia, puesta de manifiesto en el enfrentamiento entre los distintos sectores y en el desarrollo del cristianismo de base o popular.
Estas maniobras forman parte de una estrategia global y conjunta sobre el continente, que tienen dos elementos centrales que lo explican y que son parte del mismo proceso: por un lado, la constitución de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), formalizado el 23 de mayo de 2008 en Brasilia, al que Lula sintetizó con la frase “América del Sur unida moverá el tablero de poder del mundo”. Por otro lado, la profundizació n de la crisis internacional y la puja inter-imperial, con la emergencia y manifestación de la crisis financiera internacional, como parte del desarrollo de la crisis global.
Datos de Suramérica
Países
Superficie Km2
Sup. %
Población
Pob. %
Densidad hab/km2
PBI (PPA) Mill. Dólares
PBI %
PBI per cápita en dólares
Argentina
2.780.400
16,04
40.914.000
10,42
14,29
571.392
15,75
14.376
Bolivia
1.098.581
6,34
10.027.644
2,55
8,76
42.121
1,16
4.200
Brasil
8.514.877
49,12
198.739.239
50,63
22,3
1.665.274
45,91
10.102
Chile
755.839
4,36
16.928.873
4,31
22,18
243.044
6,7
14.510
Colombia
1.141.748
6,59
44.700.517
11,39
38
340.771
9,39
7.653
Ecuador
256.370
1,48
14.233.123
3,63
55,51
64.671
1,78
4.989
Paraguay
406.796
2,35
6.996.245
1,78
17,2
31.213
0,86
5.277
Perú
1.285.216
7,41
28.220.764
7,19
22
245.883
6,78
8.580
Uruguay
176.215
1,02
3.415.920
0,87
19
42.720
1,18
12.300
Venezuela
916.445
5,29
28.384.132
7,23
30
380.338
10,49
13.365
TOTAL
17.332.487
100
392.560.457
100
22,65
3.627.427
100
9.240
Elaboración Propia
El Eje Buenos Aires-Caracas- Brasilia (Argentina, Venezuela y Brasil) suma de Suramérica: - 70,45% de superficie
- 68,28% de población
- 72,15% del PBI (Producto BrutoInterno)
Constituye, además, una de las principales reservas Hidrocarburíferas del mundo, una de las principales regiones de producción de alimentos del mundo, una de las principales reservas de biodiversidad del mundo, una de las principales reservas de agua dulce del mundo.
El PBI conjunto de Sur-américa es superior al de Alemania, la tercera economía mundial.
La superficie suramericana es apenas superior a la de Rusia, el país con mayor superficie mundial.
La población suramericana es mayor a la de EEUU, que es el país con la tercera población más grande a nivel mundial.
Crisis Global, multipolarismo y situación latinoamericana
En el capitalismo las crisis son cíclicas e inherentes a su propia reproducción, debido a sus contradicciones internas. Ahora, las crisis financieras globales son resultantes de la lucha entre imperios financieros globales. Mientras las crisis de reproducción tienen ciclos repetidos de 5 a 10 años, las crisis financieras globales tienen ciclos de aproximadamente 50 años y coinciden con los cambios de época.
La situación internacional es de profundo enfrentamiento entre los distintos polos de poder mundial, acelerándose día a día. Es por ello que se habla del pasaje del unipolarismo anglosajón al multipolarismo, en donde emergen varios polos de poder de magnitud diferente. Por lo tanto, lo que se abre, como en cada crisis cíclica profunda, es la lucha por un nuevo orden imperial global. Y justamente, al producirse la crisis por el desarrollo de las propias contradicciones que le son inherentes, dichas contradicciones no se encuentran bajo un velo místico e indescifrable para el común de los mortales sino que se encarnan en actores concretos y en los enfrentamientos concretos entre las distintas fracciones de capital financiero multinacional y transnacional, (que son las dominantes bajo las escalas actuales); donde los capitales financieros menos grandes, retrasados, luchan por no perecer, ser absorbidos y/o quedar subordinados por las fracciones más grandes y dinámicas que pujan por imponer su nuevo orden. Todos los polos de poder mundial luchan.
Para entender de qué nivel es la lucha basta citar a uno de los principales redactores del Financial Times, órgano Londinense del capital financiero, en una de las notas sobre la Cumbre del G-20 de Londres: “El proceso promete enquistar el hábito del multilaterialismo en un mundo multipolar. La historia nos recuerda que los grandes cambios en el poder mundial, como el que estamos viviendo, frecuentemente terminan en una guerra porque los estados que ascienden desafían el status quo.” (Philip Stephens, FT 3 de abril de 2009). Se refiere obviamente a las guerras mundiales inter-imperialistas en escenarios centrales, ya que las guerras en escenarios secundarios como las que vivimos actualmente, en donde se masacran pueblos enteros, por ejemplo, por el control de oriente medio y sus recursos naturales, parecen no ser nada en comparación a lo que se refiere el editor asociado y comentarista senior del Financial Times.
Las redes financieras más dinámicas a nivel global, comandadas por los pulpos angloamericanos, pujan por forjar el Estado – Red Global a su imagen y semejanza, así como la burguesía naciente forjó en su momento el Estado-Nación. En este nuevo esquema de dominio, que implica una institucionalizació n del poder transnacionalizado, quedarían subordinados todos los intereses que no poseen escala global, que no están organizados en redes financieras globales que apalancan a sus empresas en cada rincón del globo, que no controlan la tecnología blanda de punta en lo que se refiere a la organización empresaria, que no poseen la inteligencia estratégica para controlar el nodo central del proceso de acumulación actual: el sistema financiero global, el cual subordina y contiene todas las ramas de producción.
Toda crisis financiera, luego es también económica y abre un gran proceso de centralizació n de capitales, por la cual los sectores más dinámicos y avanzados, dan un salto de escala y productividad, dejan rezagados-derrotado s y se “comen” a los perdedores. Por ello, toda crisis es al mismo tiempo un salto de escala de acumulación, un salto que destruye fuerzas productivas sociales. Sin embargo, los posibles perdedores no van a resignarse a ello y los poderes emergentes no van a resignarse a los anteriormente dominantes. No es producto de la casualidad que todas las grandes crisis llevaron a las grandes guerras, ya que el momento militar es uno de los planos de la guerra, es el momento de máxima agudización de los enfrentamientos.
En este escenario de avance de las fuerzas globalistas, ya que pudieron estabilizarse luego del golpe de septiembre de 2008 debido a su fuerte presencia en la zona más dinámica de la economía mundial –Asia-, las líneas retrasadas necesariamente y con urgencia deben asegurar sus “patios traseros”, territorios de influencia, “sus espacios vitales” a partir de los cuales pueden existir y desarrollarse como polos de poder en la contienda mundial. Por ello, los sectores retrasados norteamericanos no globalizados, que necesitan que el dólar se mantenga como moneda mundial, que necesitan imperiosamente el ALCA como territorio-estado continental propio, deben jugar a fondo en su intervención en América Latina. Sólo controlando Latinoamérica, el imperialismo unipolar-unilateral del capital financiero retrasado angloamericano con base en el territorio norteamericano, puede continuar luchando.
De hecho en este proceso de centralizació n global, que la crisis financiera frenó en parte pero que la profundizació n de la crisis económica no hace más que llevarlo hasta sus últimas consecuencias, ya cayeron varios gigantes ligados al Complejo Industrial-Militar del Pentágono.
En la situación de empate de fuerzas que existe en el territorio norteamericano entre los dos proyectos estratégicos imperiales angloamericanos, los sectores conservadores ligados a la cúpula del partido republicano han logrado mantener el control del Ministerio de Defensa (Gates) y a través del mismo luchar contra la estrategia del proyecto financiero global, que es multilateral sin dejar de ser unipolar, encarnada por Hillary Clinton (Secretaria del Departamento de Estado) y los cuadros de Wall Street que ocupan los principales lugares en el gobierno de Obama.[ii] Si existen diferencias en lo que respecta a Honduras en el gobierno de EEUU no es porque existan “buenos” o “malos”, o más o menos imperialistas, sino porque pugnan dos estrategias diferentes, y ambos quieren ver al ALBA y la UNASUR como simples recuerdos de desafíos antiimperialistas aplastados. La situación parece indicar que el proyecto globalista logra imponerse en Irak-Irán (no necesariamente porque ganan la guerra sino porque trasladan el centro del conflicto), desplazando la guerra a Afganistán. Esta derrota de la línea retrasada angloamericana en el escenario principal hace que esta acelere su control de Suramérica, avanzando sobre Honduras como eslabón débil y profundizando su presencia en Colombia. La línea Global golpea sobre el golpe de Honduras, y mejora las correlaciones de fuerza para que el Unasur-Alba frene el ALCA y el intervencionismo del Pentágono. El complejo industrial-militar necesita centralmente tomar el control de Suramérica y armar el ALCA para enfrentar a la línea Globalista en mejores condiciones.
Para la estrategia globalista angloamericana su centro de atención es medio Oriente, además no le es conveniente para su estrategia Unipolar con multilateralismo subordinado, avalar en este momento al golpe de estado abierto (aunque si jugar al desgaste de las fuerzas populares mediante la deslegitimació n y operación sobre las posturas de integración y transformació n más avanzadas), porque no le conviene que se fortalezcan ciertas posiciones favorables a los intereses angloamericanos retrasados y, por último, aboga por una salida negociada en donde la mediación principal es un hombre de ellos, estandarte del progresismo financiero neoliberal: el presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
En cambio, para los llamados “halcones” republicanos, le es imperioso “ir por todo” llevando el enfrentamiento al terreno militar, aún a riesgo de perder día a día mayores niveles de legitimidad y de provocar reacciones aún peores para sus intereses como en el fallido golpe en Venezuela de 2002. De lo contrario, los halcones pueden perder sus nidos.
Así como para los halcones (en representació n del JP Morgan, la Exxon Mobil y el Complejo Industrial-Militar del Pentágono) la Unión de Naciones Suramericanas y el ALBA constituyen tremendos escollos en su patio trasero, ya que quedan “encerrados” en el espacio del Nafta (México, Canadá, EEUU y en alguna medida Inglaterra), lo mismo sucede para otro polo de poder mundial que también comparte el mismo patio trasero –aunque con muchos más años de antigüedad- y que osciló históricamente entre la lucha y el acuerdo con norteamericanos e ingleses, siempre de acuerdo al momento histórico que se viva en éstas latitudes: las coronas vaticana y española, y la red de intereses que gira a su alrededor.
Este bloque de poder enfrentó al ALCA, al “capitalismo salvaje” neoliberal desde 1993, proponiendo un “capitalismo humanitario”, y logró cambiar la correlación de fuerzas en la región instalando referentes propios en los gobiernos, como en el caso de Duhalde en Argentina. Esto lo hizo no sólo por el riesgo de perder posiciones estratégicas en la región en donde tiene mayor cantidad de feligreses, sino porque además representa el territorio principal de expansión y desarrollo para sus grupos económicos multinacionales (FIAT, Banco Bilbao Vizcaya, Repsol, Telecom, Telefónica, etc.) y de sus grupos económicos “locales”, como Perez Companc, Casenave & Asoc, etc.
Sin embargo, las cosas han cambiado y los mismos que en su momento favorecían los procesos de transformació n y se enfrentaban al ALCA, ahora pasan a jugar junto a sus antiguos adversarios, como tantas veces ha ocurrido en la historia de la región y en los golpes que sufrieron los procesos de transformació n en Argentina: 1930, 1955, 1966 y 1976. Además tienen situaciones comunes: una crisis que los pone en un lugar complicado y el fortalecimiento de un bloque de poder regional con capacidad de desarrollar un proyecto soberano.
El acuerdo entre Chrysler y FIAT es un ejemplo de dicha situación compleja. Chrysler es una automotriz estadounidense no globalizada, muy poco dinámica y que la crisis terminó de derribar. Fiat es una automotriz que por su escala, en la situación actual de concentración y saltos productivos en dicha rama industrial, no podía sobrevivir por mucho tiempo más. El acuerdo permite un salto de escala, cooperación tecnológica y fusión operativa que hace posible la sobrevivencia, fortaleciéndose en el continente americano.
Principales automotrices mundiales
PUESTO
EMPRESA
CANTIDAD
ACCIONISTA PPAL.
1
TOYOTA
9,36 millones (2007)
Toyoda, Toyota
2
GMC
8,9 millones (2007)
State Street Corp. (15,28%), Capital Research &Management (14,17)
3
VW
6,19 millones (2007)
Porsche AG (50,7%), Alemania (20,26%)
4
FORD
5,96 millones (2007)
Flia. Ford (40%), Barclays (6%)
5
HYUNDAI-kia
3,96 millones (2007)
Hyundai Corp, Daimler AG (10%)
6
HONDA
3,8 millones (2007)
Honda (Japón)
7
NISSAN
3,67 millones (2007)
Renault SA 44,4%. Juntas 6,16 millones de autos
8
PEUGEOT-CRITRÖ EN
3,43 millones (2007)
Flia. Peugeot (22%)
9
CRYSLER
2,68 millones (2007)
ahora de la FIAT 20% y 10% de EEUU y 10% de Canadá, ver antes
10
FIAT
2,62 millones (2007)
IFIL Spa 30,4% (Instituto Finanziaro Industriale) , IFI 18%
11
RENAULT
2,49 millones (2007)
Estado francés (19%) Volvo también es de Renault (20%)
Elaboración propia.
Estos polos de poder tienen la imperiosa necesidad de ir por Latinoamérica juntos, profundizando las contradicciones en la región y elevando la atmósfera de agitación. Por ello se habla de un clima de “enrarecimiento” político que no es otra cosa que la agudización del enfrentamiento entre proyectos estratégicos.
Por ello, como observa el cura Eduardo de la Serna, coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mujica, es cada vez más fuerte y visible el accionar de la cúpula eclesiástica y la embajada norteamericana, junto con los monopolios mediáticos, en los golpes para cambiar las correlaciones de fuerzas en la región y en cada uno de los países que la componen:
“Hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco. Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza.” (Página/12, 10 de agosto de 2009, “Demasiado para ser casual”).

La UNASUR y la profundizació n del proceso de transformació n regional
La contraofensiva conservadora- reaccionaria en la región no constituye, como se nos aparece a primera vista, un “avance de la derecha” (además de que la palabra “derecha” pierde su sentido ante el progresismo financiero-reaccion ario o a cierta “izquierda” conservadora e infantil de matriz liberal). Este “avance” refiere más bien a construcción que se hace en el campo de la visión, como parte de lo que el Pentágono define como “guerra psicológica”, que trata de mostrar ciertos triunfos tácticos (y por lo tanto reales), o ciertas respuestas desde los núcleos de poder reaccionario contra los procesos de avance popular, como si fueran triunfos estratégicos y casi-definitivos, como parte de un camino cuyo resultado es inevitable y que se desprende de procesos supuestamente agotados.
Para los monopolios mediáticos es central imponer su relato de lo que sucede para: a- Construir fuerza moral propia. b- Desmoralizar la fuerza de enemigo. c- desarrollar la fuerza político-social necesaria para imponer sus propios intereses, rearticulando una alianza de clases con fracciones del campo del pueblo que lo vuelva posible. d- Desarticular la fuerza político-social de los procesos de transformació n popular en la región que progresivamente aumentan los niveles de heterogeneidad, conciencia y organización accediendo a mayores niveles de influencia político institucional y político-social. e- Sobre esta base, aumentar cuantitativa y cualitativamente las operaciones técnico-militares.
La contraofensiva reaccionario- conservadora obliga a responder 1- aumentando los niveles de integración regional soberana a través de UNASUR y la consolidación del Consejo de Defensa Regional; 2- desarticulando los instrumentos para la “guerra psicológica” –los multimedios masivos de formación de opinión- forjados a partir de las dictaduras genocidas neoliberales en los 70’ y 80’, y estructurados en los años 90’, lo que implica también, una democratizació n del espacio de la comunicación controlado por 5 grupos económicos por país, que además muchas veces son los mismos a nivel regional; 3- profundizando mediante mecanismos estatales, frente a la crisis global, los procesos de industrializació n-producció n-ocupació n y fortalecimiento del mercado interno; 4- generando aceleradamente mecanismos de inclusión o integración social de las fracciones obreras más empobrecidas.
Esta contraofensiva obliga a redoblar los esfuerzos por la construcción del Proyecto Nacional, Popular y Latinoamericano, ya que la desesperación imperial en medio de la crisis global y la lucha por el Nuevo Orden Global obligan a los intereses imperiales retrazados a ir por su “patio trasero”, acabando con la paz regional.


[i] CIEPE (Centro de Investigación en Política y Economía), 3 de septiembre de 2009.
[ii] Tanto Timothy Geithner, anteriormente jefe de la Reserva de New York y actual Secretario del Tesoro (Ministro de economía), como Lawrence Summers, el principal asesor económico de Obama y ex Secretario del Tesoro de Clinton, son hombres vinculados al Citigroup, han sido cuadros centrales en el desarrollo del sistema financiero global y en el desarrollo de las redes financieras transnacionales, y están estrechamente relacionados con Rubin, también ex Secretario del Tesoro antes que Summers y hombre del Citigroup.

Buscar en este blog